En la sierra zapoteca, en el actual estado de Oaxaca, nació Benito Pablo Juárez García, el 21 de marzo de 1806. Huérfano desde muy chico, a los doce años de edad quedó a la custodia de sus tíos y hasta esa misma edad permaneció en su lugar de origen, donde era cuidado por el párroco de San Pablo Guelatao, que inculcó en él los principios de la doctrina cristiana. Todas las tardes acudía, como los demás chicos del pueblo, a recibir la instrucción religiosa que el sacerdote católico impartía en el atrio del templo en dialecto zapoteca.

A principios de 1818 llega con una hermana suya, sirvienta acomodada en una casa de Oaxaca, quien lo lleva con el encuadernador don Vicente Salanueva. Este le recibe en calidad igualmente de sirviente, pero con el propósito de instruirlo en las costumbres de la época. Cuando ya estuvo Benito lo suficientemente preparado para estudios mayores, el señor Salanueva se dispuso a matricularlo en el Seminario Pontificio de la Santa Cruz, a donde aquel, llegó al iniciarse los cursos de 1824 y en cuyo ambiente nutrido de las más elevadas costumbres y enseñanzas religiosas, estuvo cinco años reafirmando sus nativas creencias y saturándose de nuevas savias humanistas.

Posteriormente, Juárez estudió Derecho en el Instituto de Ciencias y Artes. Fue regidor del Ayuntamiento de Oaxaca en 1831 y diputado local en 1833. Al ser derrocado de la presidencia el general Paredes Arrillaga, Juárez resultó electo diputado federal, y le correspondió aprobar el préstamo que Gómez Farías había solicitado a la Iglesia (1847) para financiar la guerra contra Estados Unidos de América. Asumió el cargo de gobernador del estado de Oaxaca en el periodo de 1847-1852. Más tarde al caer Santa Anna del poder y llegar Juan Álvarez a la presidencia, nombró a Juárez Ministro de Justicia e Instrucción Pública (1855).

Desde este ministerio, expidió lo que se conoce como Ley Juárez, con la que fueron abolidos los fueros, privilegios que tenían los militares y el clero por encima de otras personas. Promulgó en su estado la Constitución de 1857. Se le nombró ministro de Gobernación (1857) y posteriormente fue elegido presidente de la Suprema Corte de Justicia, durante el gobierno del presidente Comonfort. Al desconocer Comonfort la Constitución de 1857, y dar un golpe de Estado, encarceló a diversos ciudadanos, entre ellos Juárez. Este acto de Comonfort desencadenó la Guerra de Reforma. Al ser liberado (11 de enero de 1858) asumió la presidencia como correspondía según las leyes constitucionales.

En julio de 1859, con apoyo del grupo liberal, expidió las Leyes de Reforma, que declaraban la independencia del Estado respecto de la Iglesia, la ley sobre matrimonio civil y sobre registro civil; la de panteones y cementerios, y el paso de los bienes de la Iglesia a la nación. Al concluir la Guerra de Reforma con el triunfo de los liberales, fue electo constitucionalmente para continuar en la Presidencia (15 de junio de 1861). Durante su primer periodo presidencial hizo un decreto en el que suspendía el pago de la deuda externa, acción que provocó la intervención de las potencias europeas, principalmente de parte de Francia.

En mayo de 1863 tuvo que dejar la ciudad de México, ejerciendo su gobierno desde diferentes puntos del país. Uno de esos lugares fue precisamente Paso del Norte (hoy Ciudad Juárez) lugar donde estuvo algunos meses refugiándose de los imperialistas. Aquí recibió el apoyo de varias personas de importancia en la región, entre ellos Mariano Samaniego, figura política que había ocupado anteriormente el cargo de jefe político en el cantón Bravos. La casa de este señor fue cede de eventos festivos y reuniones del grupo republicano que se refugió en esta frontera. La historia de Ciudad Juárez parece tomar más importancia para algunos investigadores, cuando se trata de hechos que vinculan lo regional con lo nacional, como es el caso de la estancia de Benito Pablo en este sitio. Siendo así, que años más tarde el nombre de Paso del Norte sería sustituido por el de Juárez, sólo por la breve estancia del presidente republicano en esta ciudad, antes villa. Al finalizar la guerra de Intervención Francesa el largo peregrinar de Benito Juárez termina y se dirige de nuevo a la ciudad de México para restablecer allá su gobierno. Una vez reelegido por última ocasión, el destino le impide continuar gobernando, pues fallece en estado de enfermedad en julio de 1872. Lo sucede en el poder de la presidencia Sebastián Lerdo de Tejada.

Por Patricio Eduardo Vázquez Antune

 
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