Historia del Lote Bravo

I.- El crecimiento de nuestra ciudad

    Haciendo un breve resumen de la expansión física de nuestra ciudad, tenemos que para 1960, la ciudad mostraba una forma irregular compacta con protuberancia hacia el Poniente y el Sur. Entre 1960 y 1970 se producen alteraciones principalmente hacia el Oriente, a lo largo de la carretera Juárez- Porvenir, con dispersiones hacia el Sur en las cercanías con el aeropuerto y hacia el Oriente en la colonia Satélite.

    Actualmente las tendencias de crecimiento han sido básicamente hacia el Oriente, el centro-sur y el Sur. El crecimiento no controlado se ha dado en el Poniente y en el Sur de la ciudad, en algunas ocasiones en terrenos no adecuados para usos urbanos; en otras, en zonas en las que el Plan de Desarrollo Urbano (PDU) 1979 establecía como zonas de reserva ecológica y en algunos baldíos que el crecimiento desordenado fue dejando en la ciudad. 

 


 

Los planes de desarrollo urbano, en algunos de sus puntos proponían[1]:

 

Plan de 1979 (Manuel Quevedo Reyes)

1. Detener las invasiones en terrenos donde no es posible dotar de servicio a sus pobladores.

2. Evitar la dispersión de la mancha urbana.

3. Frenar el crecimiento poblacional hacia las áreas agrícolas.

4. Evitar el congestionamiento de la zona centro de la ciudad.

 

Plan de 1984 (Francisco Barrio Terrazas)

1. Intenta solucionar el problema de la baja densidad poblacional y dispersión, ocupando lotes baldíos que se han quedado rezagados en la ciudad.

2. Plantea la creación de una zona de integración ecológica.

3. Propone el crecimiento al suroriente de la ciudad.

4. Se habla por primera vez de un sistema de vialidades y circuitos, entre los que se encuentran el Libramiento Aeropuerto y la avenida Jilotepec.

 

Plan de 1989 (Jesús Macías Delgado)

1. Aumenta la densidad poblacional.

2. Compromiso de cuidar la zona ecológica.

3. Propone nuevamente el crecimiento hacia el suroriente.

4. Lleva a cabo el Libramiento Aeropuerto.

5. Crea la Dirección de Planeación, por primera vez en la administración municipal.

    En este plan también se proponía la creación de cuatro centros urbanos adicionales a los dos existentes en la ciudad -el del centro tradicional y el de la zona del Pronaf- y la creación de un centro regional de servicios, a la altura de la glorieta del Kilómetro 20, justo en los terrenos de Jaime Bermúdez. Los cuatro centros urbanos estaban considerados para instalarse en los siguientes puntos:

-         Sobre la avenida Tecnológico a la altura de la ESAHE.

-         En la avenida de Las Torres y Henequén, en Zaragoza.

-         En la avenida de Las Torres y Libramiento Juárez Zaragoza.

-         En el área de crecimiento Juárez-Porvenir-Libramiento.

    El Plan señalaba también la habilitación de vialidades como corredores urbanos, entre ellos, en la zona sur el Libramiento Aeropuerto, la avenida de Las Torres y la calle Piña. Para estas franjas concentradoras de servicios se aceptarían usos habitacionales de alta densidad.[2]

 

ADMINISTRACIÓN

AÑO

PROPUESTA DE CRECIMIENTO

1. Manuel Quevedo Reyes

2. José Reyes Estrada

3. Francisco Barrio Terrazas

4. Jaime Bermúdez Cuarón

5. Jesús Macías Delgado

6. Francisco Villarreal

1977-80

1980-83

1983-86

1986-89

1989-92

1992-96

Hacia el sur

Hacia el sur

Hacia el suroriente

Hacia el sur

Hacia el sur

Hacia el suroriente

 

    Como se puede apreciar, las administraciones no han resuelto el problema de reserva territorial para el crecimiento ordenado de la ciudad. Ante esto, el gobierno de Francisco Villarreal Torres, a través del secretario del ayuntamiento, Abelardo Escobar Prieto, ha iniciado negociaciones para adquirir 750 hectáreas, ubicadas al sur de la ciudad dentro del llamado "Lote Bravo", pertenecientes a los empresarios Manuel Quevedo Reyes, Jaime Bermúdez Cuarón y César Verdes Sánchez.

 

    A.  Plan Parcial Zona Sur vigente: establece que el crecimiento de la zona urbana se debe realizarhacia el sur del municipio de Ciudad Juárez, donde existen mayores posibilidades de proporcionar servicios e infraestructura a la industria y a la vivienda, a los desarrollos que se intentan crear en esa zona. El plan unifica a la zona sur con desarrollo del poniente, donde se ubica un polo de desarrollo que nació a raíz de la apertura del cruce internacional Santa Teresa-San Jerónimo.

    B.  Plan Parcial Zona Sur propuesto: la propuesta urbanística de la actual administración municipal, se basa en la teoría de matener un crecimiento poblacional paraleo al de El Paso, Texas, ignorando el sur de la ciudad, cuyo proyecto es considerar esa zona como de reserva, limitando la construcción de conjuntos habitacionales, comerciales e industriales.  Este nuevo poyecto modifica sustancialmente el fundamento del Plan Directo Urbano de 1979,1984 y 1989.

   

II.- El Lote Bravo en los planes de desarollo

    En 1978, durante la administración de Manuel Quevedo, Salvador Hurtado vendió 6,912 hectáreas del Lote Bravo a Jaime Bermúdez y Manuel Quevedo; éstas se escrituraron a nombre de Sergio Bermúdez Espinoza, César Verdes (cuñado de Quevedo) y José Arnoldo Padilla (hermano de la esposa de Quevedo).

    En el lapso de 1977 en que entra en el poder Manuel Quevedo Reyes y 1992 en que Jesús Macías Delgado termina su período como presidente municipal, tanto Bermúdez como Quevedo hicieron uso de información privilegiada para hacerse de la mayor parte de tierras hacia las cuales los Planes de Desarrollo (diseñados por ellos mismos) señalaban que debería crecer la ciudad en los próximos 30 años.

    La adquisición de estas tierras se hizo de la siguiente manera:

    - Manuel Quevedo Reyes (1977-80) inició el acaparamiento de 10,000 hectáreas de terrenos estratégicamente localizados al sur de la ciudad, y equivalentes al 50% de la mancha urbana total que ocupaba Juárez en esos momentos; luego orientó el crecimiento urbano, a través del primer Plan Director de Desarrollo, hacia esa zona. Su tesorero y socio en la compra de terrenos fue Jaime Bermúdez Cuarón.

    Es evidente la manipulación que se hace del Plan de Desarrollo de 1979, mismo que en su capítulo tres señala: "Dirigir el desarrollo hacia el sur primeramente, apoyándolo en el eje central, y posteriormente hacia el oriente, bordeando la zona agrícola inmediata al río Bravo, con lo cual se intenta alejar el desarrollo de la zona montañosa del poniente." La primera parte se cumplió al pie de la letra, no así, el impedir todo desarrollo en la zona montañosa del poniente. Quevedo dirigió hacia esa zona parte de la demanda de vivienda popular, para que su ciudad dorada no fuera devorada por las invasiones, contrariando su propio Plan Director.

    - Jaime Bermúdez Cuarón (1986-89) continuó con el acaparamiento: bajo el lema de "Juárez Nuevo" se privilegiaron las obras e inversiones que favorecían el Plan. En 1989 se abrió al crecimiento urbano a la extensa zona de Los Alcaldes, Torres del PRI, Héroes de la Revolución y otras colonias colindantes con sus predios que surgieron como invasiones bajo el control del ayuntamiento. Todas ellas fueron denominadas como la región del "Juárez Dorado". Al final de la administración de Bermúdez se modificó el Plan Director, para ajustarlo a sus fuertes intereses en la zona sur.

    - Jesús Macías Delgado (1989-92), siendo ya candidato a gobernador, pactó alianzas políticas con el grupo de Quevedo, nombrando a éste su coordinador político. Macías aprueba el Plan Parcial de la Zona Sur, que abría extensos predios de Quevedo y Bermúdez al desarrollo urbano, y establecía todo para que se iniciara su equipamiento con cargo al erario público. Asimismo, concedió a Quevedo y a algunos prestanombres la construcción de un corredor urbano, bajo el disfraz de un libramiento del kilómetro 20 de la carretera Panamericana hasta Zaragoza; éste cruzaba sus predios e iniciaba la urbanización.[3]

    El Municipio inicia las negociaciones con los propietarios del Lote Bravo en forma secreta, ya que según declaraciones de Francisco Villarreal, fueron ellos quienes ofrecieron la donación de los terrenos.

 

III.- Posición de los principales actores

Municipio

    Por medio del secretario del Ayuntamiento, Abelardo Escobar Prieto, el Municipio ha señalado que tanto su postura como la del estado es pedir a los empresarios 700 hectáreas como mínimo, y en caso de que se resistan a donar los terrenos requeridos, se procederá a solicitar el recurso de expropiación.[4]

    El municipio no ofrece nada a cambio a los empresarios, más que los beneficios que recibirán a la larga cuando sea creada la infraestructura y el equipamiento en ese sector que propiciará el incremento de la plusvalía de sus terrenos.[5]

Empresarios

    La postura de los empresarios expresada por su representante, Manuel Quevedo Reyes, es que no están de acuerdo en dejar sus terrenos a cambio de nada, ya que tres personas no solucionarán el problema de la vivienda de los próximos 30 años. Para ellos, se trata de una postura política más que social. La negociación que proponen para ceder las 750 hectáreas que quiere el municipio, es que la administración municipal pague el 50% del costo de lo cedido, a un precio de 5 dólares el metro cuadrado, a través de obras de urbanización como la conclusión del Libramiento Aeropuerto,[6] una nueva vialidad y un colector. Los recursos para completar la cuota solicitada por los inversionistas la pagará el municipio en efectivo.[7]

 

IV.- Posición de otros sectores

Partidos

    El Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario de las y los Trabajadores (PRT), coincidieron en señalar que los terrenos deben ser expropiados "en función del bien público".

PRI

    Alfredo Cervantes García, presidente del Comité Municipal del PRI, dice que "es necesario legislar para que legalmente sea imposible tener predios tan grandes"; señala que no es justo que los terratenientes pretendan vender al municipio a un costo tan elevado los predios que adquirieron a un precio bajo. Agrega que no apoyan los actos de expropiación, pero que la autoridad puede llevarlos a cabo.[8]

PAN

    El coordinador de la mayoría panista en el Congreso, Pedro César Acosta Palomino, dice que si el decreto de expropiación de una parte del Lote Bravo presentado por el municipio de Juárez, cumple con los requisitos de ley, sí procede.[9] Raúl García Acosta, presidente del Comité Municipal del PAN, argumenta que independientemente de la continuación de las negociaciones para llegar a un acuerdo justo entre municipio y terratenientes, debe investigarse si los exalcaldes impulsaron el desarrollo urbano hacia sus propiedades.[10]

    Manuel Carrasco, director de Fortalecimiento Municipal, considera prudente la expropiación como medida para resolver graves problemas de rezago social, como es la carestía de casas-habitación.[11]

PRT

    En opinión de César Silva Montes, miembro del PRT, la necesidad de contar con reservas territoriales no tiene vuelta de hoja y está por encima de los intereses de grupo; en consecuencia, la expropiación es procedente.[12]

Iniciativa privada

    Javier Esteban Pérez, director del Centro Empresarial de Ciudad Juárez (CECJ), señala que todo ayuntamiento tiene necesidad de contar con reservas territoriales, con el propósito de evitar el problema de las invasiones. Agrega que el ayuntamiento va a tener que actuar conforme a la ley de expropiación, puesto que la norma así lo demanda.

    Miguel Angel Calderón, director de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), dice que debe garantizarse el derecho a la propiedad privada, según lo marca la Constitución, y que si por razón de utilidad pública se requiere afectar a un propietario para obtener un terreno, debe hacerse por el proceso de indemnización y con un precio justo, en base a lo que estipule un valuador oficial debidamente reconocido. Añade que "no debe justificarse el acaparamiento de predios por parte de ninguna persona o grupo social".[13]

Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS)

    José Mateos Torres, presidente de la JMAS dice que esta dependencia no está capacitada para abastecer a corto plazo un posible desarrollo habitacional o industrial en el Lote Bravo. Si el municipio compra o expropia y quiere fraccionar, deberá absorber el gasto de instalación y correr el riesgo de no poder mantener el suministro.[14]

Sergio Conde Varela[15]

    Su tesis se centra en que los gobiernos del PRI y del PAN son una misma cosa: ambos vienen de los organismos empresariales; todos están ayunos de democracia política y como resumen, tienen los mismos fines: "no habrá expropiación, van a llegar a un acuerdo".[16]

Rubén Lau[17]

    La situación de este grupo político económico es consecuencia del cambio en el mando gubernamental y estatal. "Muchas veces se afirma que tal o cual persona es un empresario visionario, cuando en realidad, sólo se trata de políticos que al amparo del poder han aprovechado su puesto para emprender grandes negocios mediante la manipulación de las obras públicas o del desarrollo urbano". "Si el PAN durara 40 años en el poder, muy seguramente ocurriría lo mismo que hoy vemos con los grupos económicos formados a la sombra del poder público", afirma.[18]

Cosme Rappa Gudiño

    Rappa Gudiño señala que con Francisco Villarreal en el poder, los intereses de los "nuevos industriales" se enfrentaron con los de los industriales de parques y terratenientes, pues ya no se conforman con tener parques aquí y allá, quieren parte de la "tajada grande".

    El actual conflicto de “La guerra de las hectáreas” tiene algunas características que se deben analizar antes de emitir un juicio:

1.- No es una lucha local ni reducida a un pequeño lote, sino es una lucha regional, que va lógicamente ligada a los planes de desarrollo de la vecina ciudad, lo cual es plenamente reconocido por el Plan Director de El Paso, Texas. El desarrollo urbano de Santa Teresa, la zona ecológica y el Lote Bravo, son los vértices que delimitan la zona disputada.

2.- Esta guerra es una lucha económica, que nada tiene que ver con partidos, ni del PRI ni del PAN; en ambos grupos hay gente de ellos, los cuales actúan como hermanos siameses unidos por el bolsillo.

    La zona que desde hace años se disputan y reparten ambos grupos se ubican desde Santa Teresa hasta el Libramiento del Kilómetro 20 (donde se encuentran terrenos de Jaime Bermúdez) hasta las avenidas Torres del PRI y Jilotepec, para llegar a la avenida Juárez Porvenir, que es donde muchos afirman que termina, pero que en realidad continúa del lado norteamericano hasta las Américas, para entroncar con la Montana y llegar nuevamente a Santa Teresa.

    Ambos grupos se acabaron la parte superior de la región, donde sólo queda un espacio definido primero como reserva ecológica, luego como integración y en el que ahora la administración municipal pretende hacer desarrollo habitacional. Es ahora cuando el gobierno de Villarreal opta por llevar el crecimiento hacia el Valle de Juárez y ubicar la zona de reserva en el Lote Bravo, para lo cual negoció durante seis meses en secreto y sin consultar al Consejo de Planeación, en franca violación al Código municipal. Finalmente, comjo no se llegó a ningún acuerdo, se rompió el diálogo y esto salió a la luz pública.

    Cosme Rappa dice que, irónicamente, la política de Villarreal con respecto a Santa Teresa es la misma que aplicaron Jesús Macías y Baeza, quienes también se mostraron contra la apertura de tal cruce, y en cambio apoyaron el acceso por Anapra. La postura de Francisco Villarreal es en contra de que el predio Santa Teresa se desarrolle, so pretexto de invasiones y falta de agua, cuando en realidad lo que trata de evitar es que la zona donde se encuentran los terrenos de Bermúdez y de Quevedo se beneficien.[19]

Héctor Santana

    El acaparamiento de tierras para su propio provecho, y no para el de la ciudad que gobiernan, pone en las páginas de la historia de Juárez -y en forma por demás destacada- a Jaime Bermúdez y Manuel Quevedo. Ambos, durante sus gestiones pudieron hacer esto porque se les dejó; pero que hoy, con un gobierno panista al frente de la ciudad, quedan desenmascarados como abusadores del poder. Otro exalcalde, Jesús Macías, no pudo llegar a tanto porque no le cuajaron su proyectos, pero los intentos que hizo para favorecerse a sí mismo y alcanzar a sus amigos, han tenido también repercusión en los proyectos del mismo gobierno, lo que lo sitúa a la misma altura y lo hace contribuir con una buena parte del desprestigio de un partido ya ampliamente desprestigiado, el PRI.[20]

Luis Ochoa Minjares

    La guerra de las hectáreas puso de inmediato fuera de la lucha futurista a tres prospectos que ambicionaban una senaduría: Jaime Bermúdez, Manuel Quevedo y Jesús Macías. Política y moralmente quedaron incapacitados, independientemente de los resultados finales del litigio, de una diputación federal o de algún otro puesto público de relevancia y acorde con sus méritos políticos anteriores.

    Eliminar en forma tan contundente a tres prospectos del partido oficial, no hace sino favorable la ruta a don Luis H. Álvarez al Senado de la República, y tambitambién a su compañero de fórmula -no se sabe si como suplente o como titular-, don Francisco Villarreal. Y no batallará mucho para lograr sus propósitos si el PRI no toma al toro por los cuernos.[21]

Francisco Barrio

    El gobernador Barrio dice: "no creo que haya responsabilidad oficial en contra del exalcalde Jaime Bermúdez, porque, que yo sepa, el compró esas tierras en el Lote Bravo antes de estar en la administración pública”. Agrega que "esa operación de compra, Jaime Bermúdez la realizó mucho antes de ser siquiera tesorero municipal. A mí me consta, lo sé porque fui empleado de Bermúdez, porque me consta que tuvo una opción de compra que mantuvo durante cinco años antes de realizar la operación, que fue como en 1979, por ahí […] pero que haya habido una operación ilícita, que haya habido -como alguna gente incluso ha mencionado- por parte de Bermúdez o de Quevedo algo turbio, que haya sido una operación en la que -como alguien ha pretendido decir-, que se apoderaron ilícitamente de esa tierra, eso es una absoluta falsedad, a mi me consta". En todo caso, lo que podría investigar es si se aprovechó la presidencia municipal para orientar el desarrollo de la ciudad en una cierta dirección, y eso sería lo más que se le pudiera imputar a Bermúdez y a Quevedo.[22]

 

V.- Posición de los diferentes sectores frente a las declaraciones del gobernador, Francisco Barrio Terrazas

Francisco Villarreal Torres

    Ante el enorme interés público y la polémica que se despertó al salir a la luz pública la necesidad de la actual administración de obtener reservas territoriales para el desarrollo integral de la ciudad en los próximos años, un periódico de la localidad entrevista a el presidente municipal sobre el problema; éste señala que el crecimiento de la ciudad se llevará hacia donde hay terrenos planos y agua, por lo que es lógico que se dirigirá hacia el sur y el oriente.

    Al preguntarle sobre las declaraciones del gobernador en el sentido de que es injusto acusar a Bermúdez y a Quevedo de que obtuvieron beneficios personales desde sus cargos señala: “ A mí lo que me interesa es la finalidad de las hectáreas. No me quiero erigir en juez de una situación que no es de mi competencia”. Añade que sólo trata de resolver un problema social trascendental, que ninguna otra administración municipal ha resuelto, ni en lo sustancial ni con visión a largo plazo.[23]

 

Partidos

PAN

    Entre los dirigentes de el Partido Acción Nacional hay una notable diferencia de opiniones referente al problema del acaparamiento de tierras, y sobre las declaraciones de el gobernador ante éste. El presidente del PAN, Raúl García Acosta, indica: “Si Francisco Barrio declara que es injusto acusar a Bermúdez porque los predios los adquirió antes de ocupar el cargo de presidente, es porque seguramente le consta; lo que es discutible, y debe ser objeto de una investigación, es si los exalcaldes orientaron el desarrollo urbano hacia sus propiedades durante los periodos de Reyes Estrada, Manuel Quevedo, Barrio o Macías".

    El oficial mayor del PAN, Antonio Juárez, menciona que es desalentadora la postura del Gobernador: "se quedó corto al decir que es injusto acusar a Bermúdez por el acaparamiento de tierras; no cabe la menor duda que los ex alcaldes Jaime Bermúdez y Manuel Quevedo se beneficiaron personalmente con el manipuleo de los planes de desarrollo y el manejo de información privilegiada”.

    Ramón Galindo, director de Desarrollo Social del muncipio, dice: “respeto la opinión del gobernador del estado, pero de inmediato se percibe la injusticia social cuando hay un acaparamiento de tierras y miles no tienen nada. […] el gobernador debe tener sus razones para decir eso, pero Bermúdez no se distinguió precisamente por ser honrado […] Injusto es que como empresarios planearan la compra de miles de hectáreas y que como autoridades no se preocuparan en lo mínimo por prever la necesidad de tierra para el municipio.[24]

PRT

    César Silva, miembro del PRT señala: “Villarreal inició ‘pláticas’ con Quevedo, y dijo que el crecimiento lo dicta la geografía; en otras palabras, no fue la especulación: el inefable Pancho le dio el espaldarazo a Bermúdez. Fiel a la camiseta de exempleado de don Jaime, contestó que no creía en las actividades especulativas del exalcalde, haciéndose de la vista gorda con latifundistas, y así, la responsabilidad de estos no aparece aunque fue presidente en un periodo intermedio; bien dicen que las negociaciones lo curan todo”.[25]

 

VI.- Postura de los partidos frente a la investigación

    Después de las acciones propuestas por el gobernador, Jorge Manzanera Quintana, presidente del PAN en el estado, señala que la dirigencia estatal del PAN presentará ante el Congreso del Estado una petición formal para que se investigue la situación del suelo urbano. "Hay sospechas de que, dentro de cuestiones políticas, las presidencias municipales estaban siendo utilizadas para hacerse de terrenos, y orientaron el crecimiento urbano hacia los mismos".[26]

CDP

    Gustavo Arango, dirigente del CDP, señala que es positiva la propuesta del PAN ante el Congreso del Estado, y dice "nosotros hacemos un llamado para que esa investigación se haga en forma honesta, que no se haga de manera partidista y sólo para afectar a quienes están en contra".[27]

 

VII.- Otros actores

Ejidatarios de San Isidro

    Víctor González, Domingo Olvera y José Rojas Rodríguez, presidente, secretario y vocal del Comité Particular Agrario del Ejido San Isidro, acompañados del exdiputado federal Hedeberto Galindo, presentan ante el secretario del Ayuntamiento los documentos que poseen. Con ello hacen ver que son dueños de 3,678 hectáreas del Lote Bravo, y que no están dispuestos a que el municipio se los arrebate para reserva territorial.

    Domingo Olvera dice que desde 1984 comenzaron a tramitar la ampliación del ejido con este lote que no estaba inscrito en el Registro Público de la Propiedad. En 1986 recibieron el mandato de la Secretaría de la Reforma Agraria, concediendo la ampliación del ejido; en él se encuentran asentadas familias de los 51 ejidatarios que hicieron la solicitud original.

    Escobar Prieto indica que se está investigando la propiedad en esos predios y que se solicitó a la Secretaría de la Reforma Agraria un deslinde y verificación de la propiedad; pero en opinión de la autoridad, son del patrimonio municipal y hay mucho enmarañamiento jurídico que se debe aclarar.[28]

 

VIII.- Propuesta del gobernador Francisco Barrio

    El gobernador Barrio Terrazas informa que en breve promoverá reformas legales y "quizá de tipo fiscal" para desalentar el acaparamiento y la especulación de grandes extensiones de predios urbanos.[29] Los directivos de los partidos PRI, PRD y FOC, aceptan la propuesta y coinciden en señalar que existe la urgencia de legislar sobre la tenencia de la tierra en el área urbana, para terminar con el acaparamiento y la especulación de grandes extensiones territoriales.[30]

 

IX.- Reunión oficial del municipio con los propietarios del Lote Bravo

    En forma oficial y concreta, la administración municipal solicita la donación de 700 hectáreas ubicadas en el Lote Bravo a sus propietarios Sergio Ricardo Bermúdez Espinoza, Manuel Quevedo Reyes y César Verdes Sánchez. Esto ocurrió durante una reunión totalmente privada, que duró cuatro horas y se llevó a cabo en las oficinas particulares del alcalde Francisco Villarreal Torres, en la avenida de la Raza.

    Abelardo Escobar Prieto, secretario del ayuntamiento, indica que la administración municipal no ofrece nada a cambio, más que el beneficio que colateralmente recibirán cuando sea creada la infraestructura y el equipamiento en ese sector.[31] Los empresarios ofrecen analizar detallada y seriamente la petición que se les hace, dicen que esperarán los informes sobre la infraestructura y equipamiento que pretende crear el municipio, para determinar los posibles beneficios que pudieran tener si donan esa superficie.[32]

 

X.- Propuestas

Empresarios

    A raíz de las negociaciones, Manuel Quevedo Reyes y Sergio Bermúdez Espinoza comprometen 50 o 60 hectáreas de terrenos para atender las necesidades de reserva territorial de la actual administración municipal (en donde detentan predios con una superficie de 10,000 hectáreas); siempre y cuando se definan las obras públicas que se proyectan realizar en esa zona, en qué plazo y de qué manera los va a beneficiar.[33]

Municipio

    Abelardo Escobar Prieto señala que la postura del gobierno municipal es que los terratenientes cedan 700 hectáreas como mínimo. Dice que el municipio tuvo una reunión con el gobernador, y las indicaciones fueron de no ceder en la cantidad de tierra requerida.[34] La administración de las reservas territoriales se hará a través de un fideicomiso integrado por el Gobierno Municipal, el Gobierno del Estado y el Instituto Chihuahuense de la Vivienda, para evitar que próximas administraciones municipales desvirtúen su uso y destino.[35]

Vicente Cotera Hospital

    Cotera, director de Planeación Municipal, dice que las propiedades que la administración está negociando para reserva territorial al sur del Lote Bravo, no son acordes a los proyectos de desarrollo que contempla la Dirección de Planeación del mismo municipio. "Lo ideal sería que se estuviera negociando sobre tierras que se encuentran hacia el Oriente, hacia el Valle, en el área paralela al río". Señala que hacia el sur sería más caro llevar la infraestructura urbana, ya que se alejaría más del centro urbano, de los mantos freáticos, del Valle y del río Bravo. Añade que se pretende crear el Instituto Municipal de Planeación, que tenga personalidad y patrimonio propio, para que sea éste quien proyecte el desarrollo y no esté sujeto a vaivenes o caprichos políticos.[36]

Efraín Medrano[37]

    Apoyado por los urbanistas de la Dirección de Planeación, Efraín Medrano elabora un proyecto en el cual señala que no hay inconveniente en desarrollar el Plan Parcial de la Zona Sur propuesto por promotores de vivienda, aunque sí podría haber modificaciones sobre uso de suelo y equipamientos urbanos. Para futuro crecimiento, después de consolidar este plan parcial, lo ideal es prolongar el desarrollo hacia el Valle, en una franja que no se separe del río más de 12 kilómetros. Este proyecto de estructura lineal -delimitada en un lado por el río y por el otro con un ducto vial paralelo- descalifica el desarrollo hacia el sur, donde los exalcaldes poseen miles de hectáreas de las cuales el municipio espera que le donen 700.[38]

Productores rurales

    La Comisión Nacional de Límites y Aguas (CILA) suprimirá para el año entrante el cruce de la Acequia Madre por la ciudad, para lo cual reubicará la bocatoma en las afueras de Zaragoza. Esto permitirá de paso una mejor irrigación en los cultivos del Valle, así como el avance de los proyectos de urbanización hacia el oriente. Ello ha provocado que para los propietarios de unas 1,700 hectáreas que integran la zona ecológica, la única alternativa sea la venta y no la actividad agrícola. El presidente de los productores rurales de Ciudad Juárez, Enrique Barrio, dice: "estamos destinados a desaparecer por el cambio de la bocatoma. Ya no habrá más zona ecológica, lo único que resta es que hagamos proyectos de urbanización, asociaciones, o planeemos la venta de nuestros terrenos. […] aquí tenemos todo: agua, luz, drenaje… Todo saldría mucho más barato si se urbanizara el oriente, y nosotros estamos totalmente dispuestos a participar en el desarrollo".[39]

Cosme Rappa

    Se ha anunciado que pronto se cancelará el transporte de agua por la Acequia Madre. Debiera ser una ganancia el poder contar con los terrenos que quedarán vacantes; estos son 24,000 metros de largo por 32 de ancho, por el derecho de vía, lo que hace unos 770,000 metros cuadrados, o sea, unas 77 hectáreas de lotes que atraviesan todas las zonas de la ciudad, desde Anapra, hasta zonas residenciales y comerciales.

    Si comparamos estas superficies con las que están ofreciendo los acaparadores de la zona sur, concretamente Quevedo y Bermúdez en el Lote Bravo, es superior esta superficie; sin embargo, no se le ha dado la publicidad que amerita, incluso su valor debe de ser muy superior al de la zona del Lote Bravo.[40]

Arturo Chaparro

    “Los problemas habitacional y de falta de reserva territoriales del municipio, tienen una viable solución inmediata y a largo plazo: a los dueños de los parques industriales se les puede exigir que destinen un espacio para construir las viviendas de un porcentaje de los obreros a los que dará ocupación”.[41]

Ejidatarios de Zaragoza

    El ejido Zaragoza ofrece al municipio 170 hectáreas de tierras suceptibles de utilizarse para reserva territorial. Están ubicadas en un sector que ya cuenta con infraestructura urbana (tendido de energía eléctrica en algunas zonas y agua potable). El acuerdo para vender las 179 hectáreas se logró en una asamblea general realizada el primero enero del presente año, y fue validado ante el notario público número 21, Samuel Martínez, en presencia del director de Obras Públicas del Municipio, Arcadio Serrano.

    Porfirio Silva, presidente del Comisariado Ejidal de Zaragoza, considera que el ofrecimiento de estas tierras ejidales al municipio a un precio de ocho dólares el metro cuadrado, es una mejor opción que la donación de las 700 hectáreas que se ha estado pidiendo a los exalcaldes Jaime Bermúdez y Manuel Quevedo. Hasta ahora, el gobierno municipal ha rechazado la oferta del ejido, que cuenta incluso con un proyecto de lotificación y urbanización y el ofrecimiento de facilidades de pago conforme se realice su venta. Silva dice que no existe ningún interés del municipio por estas tierras porque existen intereses que encaminan el crecimiento de la ciudad hacia el Lote Bravo y el suroriente de la ciudad, propiedades de grandes terratenientes.

    Por su parte, Arcadio Serrano, director de Obras Públicas del municipio, dice que la oferta de tierra que hicieron los ejidatarios de Zaragoza no fue tomada en cuenta porque el precio es muy alto. Indica que el municipio definitivamente no les comprará porque ofrecen el metro cuadrado entre 50 y 60 nuevos pesos (16 a 20 dólares), mientras que que están recibiendo la oferta de donación de las 700 hectáreas al suroriente de la ciudad.[42]

    El arquitecto Manuel López Po [43] señala que el nuevo proyecto que promueve el municipio pierde el rumbo del crecimiento que se ha buscado desde 1979, y que no ha dejado de observarse a lo largo de estos años. Menciona tres puntos fundamentales en el análisis de la situación:

1.- En Juárez no se debe alentar el crecimiento hacia el poniente de la ciudad, debido a que la dotación de servicios a la comunidad, aparte de difíciles, son casi imposible.

2.- El crecimiento debe orientarse hacia el sur, ya que no es conveniente acabar con la actividad productiva, que incluye la llamada zona de integración ecológica.

3.- Descartadas las posibilidades anteriores, se debe de crecer hacia el sur y suroriente, en forma paralela a la zona agrícola de Ciudad Juárez.[44]

    David Arelle Seargent [45] afirma que el desarrollo natural del municipio es hacia el sur y no hacia el suroriente. Ésto es en base a que las tierras del suroriente son agrícolas, corren paralelas al río Bravo y es deseable que se sigan conservando para hacer de ellas el pulmón que requiere la ciudad; eso ha sido contemplado en los planes parciales de desarrollo que se han elaborado.[46]

 

XI.- Posturas de los periódicos Diario de Juárez y Norte ante el problema

    Dos periódicos de la localidad aparecen como grandes actores en el desarrollo de este problema de crecimiento de la mancha urbana en Ciudad Juárez, ya que ambos sostienen posiciones muy diferentes ante el problema y esto influye en el tipo de información y tinte que les dan a las notas sobre el caso.

Diario d e Juárez

    Por su parte, Diario de Juárez señala que un periódico local ha iniciado la publicación de un reportaje, en el que se describe parte la larga serie de decisiones tendientes a acrecentar la plusvalía del Lote Bravo; sin embargo, excluyen las obras que en beneficio de esa zona urbana ejecutó Francisco Barrio Terrazas durante su ejercicio como presidente municipal en 1983-86. Barrio había laborado para el Grupo Bermúdez y llegó a formar parte de la administración de Manuel Quevedo en calidad de jefe de Sistemas del Gobierno Municipal 1977-1980.

    La disputa entre el presidente municipal Francisco Villarreal y el grupo de promotores encabezados por el exalcalde Jaime Bermúdez, ha derivado en la toma de una decisión que se antoja caprichosa: por una malograda sociedad comercial nacida hace diez años, ésta se convierte ahora en la pugna que dictará la orientación de la mancha urbana.[47]

    La estrategia del municipio apunta hacia un solo fin: dejar sin posibilidad alguna los terrenos de Jaime Bermúdez. El primer acto de presión para que ceda más de 4,000 hectáreas que requiere el municipio, ha sido dejar sin efecto el Plan Parcial de Desarrollo de la Zona Sur, que abría extensos predios de Quevedo y Bermúdez (3,400 hectáreas) al desarrollo urbano, y establecía todo para que se iniciara su equipamiento con cargo al erario público, ya que no fue inscrito en el Registro Público de la Propiedad.[48]

    Con este proyecto congelaron 20 proyectos habitacionales, en los que no solamente están los mencionados personajes, sino incluso empresarios panistas como Gregorio Miranda, quien tiene un predio para construir mas de mil viviendas.[49] Habría que tomar en cuenta que la Secretaría de Desarrollo Social, y concretamente el Plan Integral Ambiental Fronterizo, le canceló la partida económica para la adquisición de 300 hectáreas: "no me dan, yo las consigo..." [50] Esta lucha para obtener reservas territoriales es determinate, porque tal parece que se quiere programar el desarrollo no para 10 o 20 años, sino para 50 o más.

    Simplemente, aplicando presiones políticas se quieren adquirir 700 hectáreas, que permitirán atender las necesidades de 35 mil familias, con una población estimada en 175 mil personas. Pero eso no es todo, desarrolladores de vivienda y ejidatarios del ejido San Isidro se disputan el predio y buscan hacerse de las 3,400 hectáreas que lo conforman, además de las 2,000 hectáreas correspondientes a predios ubicados en la colonia Emiliano Zapata y en las inmediaciones del CERESO. Esto suma ya 6,100 hectáreas, que permitirán tener reservas para 305,000 familias, si se considera que en cada hectárea pueden asentarse 50 familias. Esto nos daría una población de 1,677,500 personas, es decir, más de la mitad de la población actual del municipio.[51]

Norte

    En contraste al Diario de Juárez, la postura del periódico Norte ha variado durante el desarrollo del problema. En una primera etapa, su posición fue denunciar sólo los hechos cometidos por los exalcaldes Bermúdez, Quevedo y Macías. En una segunda etapa, lanza una serie de editoriales críticos hacia la postura que la presente administración municipal y estatal ha tomado frente al problema.

    A lo largo de 14 años, desde que se elaboró el primer Plan de Desarrollo Urbano, éste ha ido ajustándose a la medida de los intereses de los exalcaldes Manuel Quevedo y Jaime Bermúdez (a excepción de los cambios efectuados en 1984, bajo la gestión de Barrio). El primer Plan fue elaborado en la gestión de Quevedo en 1979, poco más de un año después de que él y Bermúdez habían adquirido las primeras 7,000 hectáreas del Lote Bravo. Este Plan orientaba el crecimiento hacia la zona sur.

    Pero se olvidaron de generar una oferta pública en la que el suelo fuera suficiente para beneficiar a la gente de escasos recursos económicos. Los exalcaldes llevaron en el siguiente trienio su estrategia hasta la elaboración y aprobación de un Plan Parcial de Desarrollo, que convierte la urbanización de 3,400 hectáreas de su propiedad, en un asunto de interés público, bajo la administración de Jesús Macías Delgado.[52]

    El cambio de las administraciones municipal y estatal no ha traído aparejado un nuevo panorama, al menos en el aspecto de desarrollo urbano. Esta falta de voluntad política pudiera considerarse una falla aún más grave que en anteriores administraciones, ya que las actuales asumieron el poder con una serie de compromisos, que no están dispuestos a cumplir a la hora en que se topan con poderosos intereses que sostienen el actual sistema de cosas.

    La estrategia seguida hasta ahora por ambas administraciones tiene dos características básicas: la incapacidad para pasar del nivel declarativo o discursivo al terreno de las acciones concretas, y la pretensión de implementar soluciones que dejen satisfechos a todos. Aunque la negociación ha sido cubierta por un velo de misterio, puede afirmarse que el gobierno municipal ha perdido la partida aún antes de iniciarse. Su fracaso se debe a que cometió el grave error de desechar sus principales armas.

    Por un lado, las autoridades municipales -al parecer siguiendo instrucciones del gobierno estatal- , descartaron de antemano la expropiación. También se negaron ambos gobiernos a investigar y esclarecer la responsabilidad que cabría por la evidente manipulación de los Planes de Desarrollo, así lo indica el hecho de que la investigación que el líder estatal del PAN aseguró que pediría al Congreso local, se halla inexplicablemente congelada y ni siquiera se ha formulado, pese al compromiso público de Jorge Manzanera.

    Tanto Barrio como Villarreal decretaron arbitrariamente un "borrón y cuenta nueva", con la pretensión ingenua de despertar la generosidad de quienes se han distinguido por su voracidad y su falta de escrúpulos. Bajo las actuales circunstancias, si el gobierno municipal y estatal llegan a cualquier tipo de acuerdo con quienes se han servido del poder para enriquecerse, ya sea aceptando un donativo que comprometa obras públicas y decisiones en materia de desarrollo urbano, o comprando una parte de esos predios, lo único que estarán haciendo es legitimar la corrupción.[53]   


 

Artículo publicado en Síntesis de Información Periodística. María del Socorro Velázquez y Rosalba Vega, “Historia del Lote Bravo”, reporte temático, Unidad de Estudios Regionales, Ciudad Juárez, Chihuahua, julio de 1993, núm. 1.

 


[1] Diario de Juárez, 29 de abril de 1993, 8A.

[2] Norte, 27 de abril de 1993.

[3] En el Acta de cabildo núm. 30, de sesión extraordinaria realizada el 26 de abril de 1991, se aprobó la obra con cargo al erario público; Norte, 27 de abril de 1993, 1A.

[4] El alcalde Francico Villarreal dijo que si es necesario podría utilizarse el recurso de expropiación "por causa de utilidad pública […] sería un recurso extremo, pero no se descarta". Diario de Juárez, 29 de abril de 1993, 1A.

 [5] Diario de Juárez, 9 de mayo de 1993, 3B.

[6] La negociación del Libramiento Aeropuerto quedó concluida y aceptada por ambas partes (municipio y terratenientes). El Municipio se comprometió a continuar la obra hasta Zaragoza, y absorber un 60% del costo de la obra; el otro 40% corresponde a los propietarios. Norte, 17 de junio de 1993.

[7] Diario de Juárez, 27 de abril de 1993, 6A.

[8] Diario de Juárez, 30 de abril de 1993, 6A; Norte, 4 de mayo de 1993, 1A.

[9] Diario de Juárez, 1 de mayo de 1993, 1A.

[10] Norte, 4 de mayo de 1993, 1A.

[11] Norte, 4 de mayo de 1993, 1A.

[12] Norte, 6 de mayo de 1993, 5A.

[13] Diario de Juárez, 30 de abril de 1993, 6A; Diario de Juárez, 1 de mayo de 1993, 1A.

[14] Diario de Juárez, 5 de mayo de 1993, 1A.

[15] Sergio Conde Varela, exsecretario del ayuntamiento con Francisco Barrio (PAN) y exoficial mayor con Mario Jáquez Provencio (PRI).

[16] Diario de Juárez, 2 de mayo de 1993, 4F.

[17] Director de la Unidad de Estudios Regionales de la UACJ. Analista y autor de diversos ensayos sobre la democracia y las elecciones en el estado.

[18] Norte, 18 de abril de 1993, 1A.

[19] Diario de Juárez, 30 de abril de 1993, Excelsior-Norte. Diario de Juárez, 1 de mayo de 1993, 5A.

[20] Norte, 30 de abril de 1993, 5A.

[21] Diario de Juárez, 1 de mayo de 1993, 4A.

[22] Diario de Juárez, 1 de mayo de 1993, 1A; Diario de Chihuahua. Diario de Juárez; 6 de mayo de 1993, 1A; Norte, 6 de mayo de 1993, 1A.

[23] Diario de Juárez, 4 de mayo de 1993, 6A, Fernando Medina; Norte, 4 de mayo de 1993, 1A.

[24] Norte, 3 de mayo de 1993, 8A.

[25] Norte, 6 de mayo de 1993, 5A.

[26] Norte, 13 de mayo de 1993, 1A.

[27] Norte, 15 de mayo de 1993, 1B.

[28] Norte, 5 de mayo de 1993, 7A; Diario de Juárez, 5 de mayo de 1993, 1A.

[29] Norte, 6 de mayo de 1993, 1A.

[30] Diario de Juárez, 7 de mayo de 1993, 6A.

[31] Diario de Juárez, 9 de mayo de 1993, 3B.

[32] Diario de Juárez, 11 de mayo de 1993, 1A.

[33] Norte, 19 de junio de 1993, 6A.

[34] Norte, 17 de junio de 1993, 1A.

[35] Diario de Juárez, 4 de mayo de 1993, 6A.

[36] Diario de Juárez, 19 de junio de 1993, 11B; Norte, 5 de mayo de 1993, 7A.

[37] Pertenece al despacho de especialistas en urbanismo de la ciudad de México; profesionista que elaboró el primer Plan de Desarrollo Urbano del municipio de Juárez, en 1979, durante la gestión de Quevedo.

[38] Norte, 5 de mayo de 1993, 7A. Diario de Juárez, 28 de abril de 1993, 1A.

[39] Diario de Juárez, 30 de abril de 1993.

[40] Diario de Juárez, 18 de junio de 1993, 5A.

[41] Diario de Juárez, 3 de mayo de 1993, 5A.

[42] Norte, 18 de junio de 1993, 1A.

[43] Arquitecto que participó en la actualizacion del Plan parcial de la zona sur en 1984, durante el periodo de gobierno de Francisco Barrio.

[44] Diario de Juárez, 28 de abril de 1993, 1A.

[45] Director de Desarrollo Económico de Ciudad Juárez y a la vez uno de los principales promotores y constructores de vivienda en el municipio.

[46] Diario de Juárez, 4 de mayo de 1993, 6A.

[47] De acuerdo a informes dignos de crédito, Villarreal tuvo en la sociedad el 30% de las acciones, junto con los empresarios Verdes y Bermúdez. Participaron también a Fernando Iglesias y a Fernando Veytia, quienes compartieron el 5% cada uno. El Centro Nacional Ejecutivo fracasó un año después. El enojo de Villarreal se debió a la liquidación unilateral que Bermúdez hizo del negocio, y a que después se llevó la mayor parte; esto molestó tanto al hoy alcalde de Juárez, como a César Verdes. Diario de Juárez, 28 de abril de 1993,1A.

[48] Diario de Juárez, 27 de abril de 1993, 6A.

[49] Diario de Juárez, 2 de mayo de 1993, 2F.

[50] Diario de Juárez, 2 de mayo de 1993, 2F.

[51] Diario de Juárez, 20 de junio de 1993, 2F.

[52] Norte, 27 de abril de 1993, 1A.

 [53] Norte, 23 de junio de 1993, 1A; Norte, 21 de junio 1993, 1A.

 

Volver a Artículos
Volver a 1981-1990